20 de diciembre de 2011

Una pared, dos mundos. Una distancia, la nuestra. Ignorancia, ironía, imbécil. Bipolaridad, quizá vergüenza. Quién sabe. Odio, rabia, lágrimas, risas, alegría, miedo, temor, tú, yo , amor. Correr, llorar, reír, roce y distancia. Cariño y discrepancia. Luz, oscuridad, mañana, tarde o noche. Amar, amarte, te amo.

11 de diciembre de 2011

El silencio que guardé

No quiero escuchar más tus gritos, no quiero escuchar tu voz.
No quiero que te acerques, te tengo miedo, me das asco.
No me levantes la mano, sé que eres fuerte, no quiero comprobarlo sobre mi cuerpo.
No te creas un ganador. Estuve ciega, pero solo por un tiempo, ya no más. Callé demasiado, por vergüenza, por temor. Pero mírame, no te dejaré pasar una más. Eres un perdedor, siempre lo fuiste. Un perfecto cobarde.

1 de diciembre de 2011

Un adiós agridulce


Aquellos dos últimos besos se están quedando atrás. Crucé la puerta y empecé a caminar. Tengo que irme sin mirar atrás, sabiendo que te dejo en aquel café y que no te puedo volver a ver. Pienso que es lo mejor. Tú te olvidas de mí y yo de ti. Aunque duela admitirlo hay imposibles que no puedes realizar por mas empeño que pongas, por más ganas que tengas. No se puede. Y ahora estoy lejos de ti, la distancia se va haciendo más grande y atrás quedaron los dos últimos besos, tu perfume, tu mirada y tus caricias. Los momentos que juntos pasamos los escribí en un papel y lo tiré al mar, para que el agua se lleve todo lo que no podré volver a vivir. Recordé la primera vez que te vi, las presentaciones y la conversaciones de después, la manera en que nos acercamos poco a poco, cuando me prestaste tu hombro y cuando lo hice yo, las risas y las diversiones que me hiciste pasar y el tiempo que pasó. Y ahora estoy lejos de ti, la distancia se va haciendo más grande y atrás quedaron los dos últimos besos, tu perfume, tu mirada y tus caricias.

16 de noviembre de 2011

Mi verano se esfumó, ya no quedan más días de sol. Perdí la noción del tiempo. Me perdí entre los días de un calendario. Dije adiós al futuro que soñé. Decidí dejar atrás el pasado que me atormentó. Dejé la mente en blanco. Hice estallar 50 pensamientos en mi cabeza. Cerré los ojos, me dejé llevar. Me perdí. Viví días de invierno a 40º al sol. Retomé la soledad. Me refugié entre 4 paredes de papel. Se me resbalaron entre los dedos 56 días de verano. Y en ninguno de ellos dejé de pensar en ti.

14 de noviembre de 2011

¿Qué se siente?

Qué se siente cuando no se siente nada. A caso no sentir nada, ¿es sentir algo? Cuando no sientes nada, ¿es por qué no tienes sentimientos?, o quizá ¿es que sientes demasiadas cosas?
Si no tienes sentimientos, ¿cómo se vive sin sentir? Si sientes demasiado ¿cómo haces para sentir todo? ¿Cómo se hace para sentir lo que se vive? ¿Cómo se hace para vivir lo que se siente?
¿Dónde se siente la nada? ¿Dónde se siente el todo? ¿Dónde queda lo que no siento? ¿Y lo que siento?
¿Cómo se diferencia el miedo del temor?, el odio y la rabia, la soledad y la indiferencia, los sueños o las esperanzas, la alegría de la felicidad. ¿Se juntará todo allí, a lo lejos, igual que se juntan el cielo y el mar? ¿Se diferenciará como se diferencian las estrellas miradas desde una montaña?
¿Qué te pasa? Nada. ¿Qué sientes? Nada. ¿Qué te pasa? Todo. ¿Qué sientes? Todo.

12 de noviembre de 2011

Mírate, mírame

Mírate, mírame, el tiempo a pasado. No recuerdo cuando fue la última vez que te vi. Me había olvidado de tu rostro, de como tus manos agarraban las mías, de tus caricias en mi mejilla, de esa sonrisa de ganador y esos ojos de soñador. Fíjate, mis carcajadas tímidas hacía tiempo que no las escuchaba. Mírate, no recordaba lo que me hacías sentir. Míranos, parece que fue ayer la última vez que nos vimos. Volveré a olvidarte. Solo mírame, mírate.

11 de noviembre de 2011

Tren perdido

Después de tanto esperar, después de dejar pasar tantos trenes, buscándote en ellos, me subí a uno. No entendía por qué no aparecías. Cuando bajé me di cuenta que había subido al tren correcto pero al vagón erróneo.

9 de noviembre de 2011

Un cambio, un punto y aparte en mi vida

No viajo por placer, no viajo por visitar ni conocer lugares.Nada me une, nadie me lleva ni me ata allí.
Desconozco el mundo más allá de las fronteras de nuestro país vecino. Y desconozco viajar sola.
No busco historias que contar, no busco anécdotas de un viaje más. Por que para mi, no es uno más. Es mi viaje, es mi sueño. Puedes preguntarme por qué, pero desconozco la respuesta. ¿Por qué allí? No sé. ¿Qué buscas entonces? Quizá encontrarme a mi misma, no sé. Llenar un vacío, sentirme en libertad.
Tengo ilusión, tengo ansias de tanta espera. Nervios a lo desconocido y a lo conocido por conocer.
Amo mi gente y amo mi lugar, pero quiero ser parte de aquello. Empezar algo nuevo allí.
Con cada fotografía que veo pienso, ¿cuándo seré parte de esa imagen? Pero siempre tengo la misma respuesta, no sé. Cuando vuelva sabré contestar tantos interrogantes. Mas ahora, solo puedo decir que la única certeza es que quiero ir y que sin conocerla, amo ARGENTINA.