4 de septiembre de 2012

La noche del recuerdo

Desprendías tanto calor que no necesitaba sábanas. Tus brazos me rodeaban y me sentía indefensa, pero con la mejor protección que podía tener.
Tu mirada estaba llena de preguntas, tantas dudas que no te contesté, tantas que no preguntaste.
Los silencios eran eternos, mágicos, llenos de deseos tímidos de salir. Silencios eternos que buscaban tu boca, como mi mano cuando acariciaba tu cara.
No podía evitar reír, al pensar que pensarías, al sentirme tan pequeña entre tus brazos, al sentir tantas inseguridades entre tus caricias.
Quise cerrar los ojos y desaparecer, quise que aquella noche no acabara. Quise no volver a mi realidad, y ahora que estoy en ella solo quiero un abrazo más.

2 de septiembre de 2012

Tengo miedo

Siento que el tiempo pasa, que pierdo oportunidades. Siento que me dejo lo mejor, que me falta valor.
Siento el miedo que no tuve al marcharme, los nervios que no viví en ningún momento.
Siento seguir quejándome, mientras no me muevo de la silla.

Quise correr, volar, llegar, dejar todo allí. Desconectar, empezar de nuevo. Empezar de nuevo algo con un final muy pronto.
Pero soy la misma, desconecto y digo adiós, pero sigo sintiendo. A ti, te sigo odiando, a mi cabeza, la sigo detestando. Me sigues marcando, me sigues obstaculizando.
Y encontré una oportunidad, pero tus marcas me frenan, mi miedo me paraliza. Siento, hago y digo cosas contradictorias.

Tengo miedo de quedarme sola y aislarme como tanto tiempo lo estuve haciendo. De llorar por saber lo que quiero y no poder tenerlo. Tengo miedo de seguir dándome cuenta que quizá no era tan fuerte como creía, que quizá no lucho tanto por lo que sueño.
Temo, que ahora que me empezaba a encontrar, algo me descoloque, y de nuevo, no sepa quién soy.