11 de noviembre de 2014

Hoy hace una mañana para que vengas a casa y nada más abrirte la puerta fundirnos en un beso de esos que nos encienden, donde nuestros cuerpos ya piden a gritos formar solo uno. Donde nuestras manos no pueden evitar dirigirse al fuego de nuestro cuerpo. Hoy hace una mañana para arrastrarte hasta el sofá, desnudarme ante ti y devorarte poco a poco, besando cada cm de tu piel. Comerte hasta sentir que mi cuerpo ya no aguanta más sin tenerte dentro. Que beses mis labios y después subas lentamente hasta mi boca. Retorcerme de placer y pedirte en gritos mudos que te dejes caer en mi, sintiendo tu cadera tocar la mía. Soy tuya y me gusta serlo. Dejémonos llevar por la lujuria. Derrámate sobre mí…