11 de noviembre de 2011

Tren perdido

Después de tanto esperar, después de dejar pasar tantos trenes, buscándote en ellos, me subí a uno. No entendía por qué no aparecías. Cuando bajé me di cuenta que había subido al tren correcto pero al vagón erróneo.

1 comentario:

  1. Me gusta, Miriam. Me parece muy interesante. "Había subido al tren correcto pero al vagón erróneo"... qué interesante para reflexionar. A veces estamos cerca, pero estamos separados. Como cuando le gritamos a una persona que está frente a nosotros, para que nos escuche, y esa persona cada vez se aleja más espiritualmente, aunque físicamente esté allí.

    Te mando un beso.

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