11 de diciembre de 2011

El silencio que guardé

No quiero escuchar más tus gritos, no quiero escuchar tu voz.
No quiero que te acerques, te tengo miedo, me das asco.
No me levantes la mano, sé que eres fuerte, no quiero comprobarlo sobre mi cuerpo.
No te creas un ganador. Estuve ciega, pero solo por un tiempo, ya no más. Callé demasiado, por vergüenza, por temor. Pero mírame, no te dejaré pasar una más. Eres un perdedor, siempre lo fuiste. Un perfecto cobarde.

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